“El autobús me dejó tirada a 10 kilómetros de mi casa en plena noche. Es una vergüenza”

Por: María Díaz Murillo. Coordinadora general de la ONG Proyecto Kieu.

En el equipo que coordino siempre hay jóvenes que prestan su servicio voluntario, hacen sus prácticas o trabajan en los Espacios Jóvenes de nuestra comarca. Cada día estos chicos y chicas se desplazan entre los pueblos sagreños y, como no tienen coche, lo hacen en bus.

A través de sus ojos y sus relatos cada día puedo escuchar las dificultades que implica usar el transporte público en nuestra comarca. Estas son algunas de las historias que no hacen sino reflejar las miles de historias más que diariamente vivimos los vecinos y vecinas alrededor del transporte en estos pueblos:

Silvia, 20 años

Estudiante de Ciclo Superior. Vive en Yuncos, realiza sus prácticas de “Animación Sociocultural y Turística” en el Espacio Joven de Seseña. Puede viajar de Yuncos a Seseña cambiando de autobús en Toledo y después en Añover de Tajo. Al terminar cada día sus prácticas, a las 8 de la tarde, no tiene forma de volver a casa. De martes a sábado su madre tiene que ir a buscarla al salir de las prácticas. Yuncos y Seseña están a 26km. En autobús, solo para llegar de casa a sus prácticas, ella hace un recorrido de 89 KM entre Yuncos-Toledo-Añover y Seseña Nuevo.

Chiara, 23 años

Chiara, voluntaria italiana del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Vive en Numancia de La Sagra y presta su servicio voluntario en Cabañas de La Sagra y Villaluenga de La Sagra. Su intención era combinar bicicleta y transporte en bus para llegar cada tarde a su servicio voluntario; salvar así los 2km que hay entre Numancia y la parada del bus en Yuncos; después también  la distancia entre el Pinar de Villaluenga y el Espacio Joven de la localidad. Sin embargo, las normas de ALSA hacen imposible transportar las bicicletas de los buses. Las normas (bici desmontada y embalada, compra del ticket por adelantado…) están pensadas para transportes de larga distancia, no para cubrir un trayecto de a penas 10km que podríamos considerar casi “urbanos” aunque sea entre pueblos.

Aitor, 25 años

Aitor, 25 años, trabaja como informador y dinamizador juvenil. Vivía en Yuncos y ahora vive en Seseña. En noviembre de 2020 a Aitor consiguió el empleo que ahora tiene como informador juvenil en el Centro Joven de Seseña. En ese momento vivía solo en un piso alquilado que le gustaba mucho, se había independizado hacía solo unos meses. Había decidido primero independizarse y después (estaba ahorrando para ello) sacarse el carné. Al llegarle la opción de mejorar su empleo tuvo que decidir: casa independiente o mejora de empleo. La imposibilidad de llegar a Seseña desde Yuncos en transporte público (insistimos: a una distancia de 26 km) obligó a Aitor a mudarse a Seseña y compartir allí piso dejando de alquilar en Yuncos la casa con la que estaba tan contento y que estaba organizando como su proyecto de vida y hogar.

Eva, 20 años

Alemana, es voluntaria del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Vive en Numancia y presta su servicio voluntario en Magán cuatro tardes a la semana. Desde Numancia es imposible ir en autobús hasta Magán, así que Eva sube andando hasta Yuncos, ahí coge un bus hasta Olías del Rey, donde vive su compañera de trabajo , que la acerca a trabajar cada día y después la devuelve a la parada de Olías y de ahí, vuelta a casa. La historia de Eva hace además referencia a la imposibilidad de entender a través de la web de Alsa o Samar cuándo pasan los buses por dónde y en qué paradas esperarlos. En numerosas ocasiones, Eva tiene que esperar al autobús más de una hora, incluso si a veces algunos buses pasan por la parada donde ella espera, sin parar a recogerla. Todavía se pregunta, sin respuestas por qué los buses pasan de largo.

Por último Silvia, de 22 años. De origen danés, es voluntaria del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Vive en Toledo y hace talleres de teatro con los/as jóvenes de La Sagra en Seseña, Esquivias, Cedillo, Yuncos y Cabañas de La Sagra. Cada día de la semana se desplaza desde Toledo a uno de estos municipios. Pasa más tiempo en el transporte que dando sus talleres con jóvenes. Comenzó su voluntariado el 29 de marzo y, hasta el 28 de abril había gastado en transporte un total de 82,52€… ¡en menos de 21 días! Ciertamente todavía no le ha llegado su Carné Joven que reduciría el precio en un 50% aún así, no encuentra, abonos o formas de reducir los costes de su transporte.  Además llega a algunos pueblo solo porque alguien la “acerca en coche”. Por ejemplo, puede llegar de Toledo a Seseña, pero no volver. Puede llegar de Toledo a Yuncos, pero no de Yuncos a Cedillo, que está a menos de 6 km.

Además de los ejemplos anteriores, podemos contar también ejemplos de la vida cotidiana de nuestros vecinos y vecinas sagreños/as:

  • Por ejemplo, si yo soy un padre de Cedillo del Condado que no tengo coche y mi hija va a estudiar al instituto de Yuncos, que le corresponde. Ella puede llegar porque hay un bus de ruta para los estudiantes, pero yo no puedo ver ni conocer a las profesoras de mi hija, porque no tengo cómo desplazarme. Es mi mujer quien conduce en la familia y trabaja hasta las 6 de la tarde.
  • Si lo que soy es una abuela de Cobeja que me encuentro mal una tarde, no puedo ir a ver a mi médico de urgencias en Yuncler (que tampoco lo que me pasa es tanto como para molestar a mis hijas), a pesar de estar tan solo a 5 km.
    • Si vivo en Lominchar y tengo necesidad de hablar con una psicóloga no tengo forma de llegar, sin coche, a ningún centro de la mujer cercano (Bargas 23Km , Illescas 15km, Olías 20Km) y estar a tiempo en casa para recoger a mis hijas del colegio antes de la comida.
    • Si soy un joven que estudio bachillerato y vivo en Cabañas de La Sagra, mi instituto de referencia es el de Villaluenga de La Sagra a menos de 6 km de casa. Sin embargo el bus de “ruta escolar” no me puede llevar, porque solo lleva a los chicos y chicas que estudian la ESO. Como entre Cabañas y Villaluenga no hay buses regulares y la ruta no me lleva, me resulta más fácil ir a estudiar a Toledo a casi 20kms porque, aunque tarde mucho más, sí tengo combinación de autobús… pero claro mis amigos del insti de toda la vida están en el insti de Villaluenga, exceptuando los pocos de Cabañas que vamos a Toledo, claro…
    • Y así con todo…

Si a ti también te pasan estas cosas, déjanos tu horro-historia con el transporte de La Sagra en las redes sociales o en nuestro correo lavillanadelasagra17@gmail.com . Contándolas y haciéndolas visibles queremos mostrar que nuestras historias son importantes y merecen ser escuchadas.

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