La mirada que todo lo comprende

Esta deliciosa y delicada película Philomena, del afamado director británico Stephen Frears del año 2013, habla del amor incondicional. Ingrediente mágico para nuestro tiempo de odios y desencuentros.

Con la maravillosa actriz Jude Dench, ¡que está que se rompe! Hay personas que la han encasillado como cine dramático o LGBT, yo, en cambio, la definiría como “cine de la vida misma” o amor incondicional. Basada en el libro The lost child of Philomena Lee, narra la odisea de una madre durante 50 años (no 50 meses ni 50 días) en búsqueda de su hijo, dado en adopción por ser ella soltera. Dicha historia se filtra de boca de la protagonista a su hija, quien a su vez narra la historia a un periodista famoso que conoce por azar en una fiesta a la que asiste.

Este reportero, Martin Sixsmith, acaba de perder su empleo como asesor del partido laborista del Reino Unido. Ambos protagonistas, Philomena y Martin se encuentran en un viaje hacia el pasado. Dos perfiles muy diferentes, el ego engrosado de un exitoso escritor y una inocente y tierna abuelita, bordada en cada gesto por la inmensa actriz de 1,55m Jude Dench. Conocida por ser la mala malisíma de todos los tiempos en el papel de la reina Elizabeth en “Shakespeare in Love” o por representar a la intrigante M, jefa del Agente 007 James Bond.

Con sus bellos y elegantes 82 años, Philomena destapa o al menos insinúa un “negociete” de los conventos de monjas en algunos países y épocas. En este caso, el Convento de Roscrea en Irlanda que vendía niños a padres millonarios. Este relato que nos suena a cuentos de hadas, cenicientas y madrastas, a historias del país de nunca jamás, nos recuerda aquí en España o en Argentina, historias tristemente reales que da pena recordar. La historia oficial, película argentina premiada de los años de la dictadura.

Nuestro film no tiene desperdicios: hay búsquedas, viajes, desencuentros… pero también hay encuentros a destiempo y una dulce sensación de que lo que buscas, te está buscando a ti también. Un mensaje le está esperando a quien sabe buscar…

La frase más bella de este delicioso film: ¡Debe de ser duro estar todo el día enojado! ¿No está cansado de esa actitud? le dice Philomena a Martin

Este personaje femenino es la encarnación del Amor Absoluto, lamento repetirme tanto. En un tema tan duro como la venta o supuesta venta de bebés por posturas éticas, religiosas o políticas, esta película es una hebra de paz y vida. No hay ni una gota de odio ni rencor, una lección de perdón y aceptación para seguir viviendo.

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